Crecidas y balsas de retención
Niveles precisos en puntos clave como las balsas de retención dan la visión de conjunto en caso de emergencia – antes de que la situación se vuelva confusa.

En caso de emergencia, lo que cuenta es la rapidez con la que una lectura de nivel llega al puesto de mando. En una fase seca, lo que cuenta es si alguien registró la evolución. La misma estación hace ambas cosas: reunimos las fuentes existentes con nuestras propias mediciones y registramos, para cada alarma, quién la recibió y cuándo.
Los datos de nivel y de medición están dispersos entre distintos organismos – no hay una imagen común.
Las crecidas llegan en horas, la sequía a lo largo de semanas. Sin una serie de mediciones continua, ni lo uno llega a tiempo ni lo otro es demostrable.
En caso de emergencia falta la documentación trazable para la supervisión y la revisión posterior.
No pronosticamos crecidas ni sustituimos ningún aviso oficial. La previsión corresponde a los centros de alerta hidrológica de los estados federados y al Servicio Meteorológico Alemán; la decisión sobre alerta, cierre o evacuación corresponde a la autoridad competente.
Lo que sí le garantizamos es más acotado y por eso fiable: la medición continúa cuando fallan las redes. El valor medido llega a su puesto de mando por más de una vía. Y cada alarma queda documentada con activador, hora, destinatario y acuse de recibo, consultable meses después.
Nuestra tarea es previa a la decisión: medir, mantener los datos disponibles, integrar las fuentes y ofrecer una imagen de situación fiable.
Los valores medidos por WAMO sobre el terreno, las fuentes existentes de nivel y meteorología y los datos de superficie de SWIM confluyen en una sola imagen. En caso de emergencia, las alarmas basadas en roles llegan a las personas adecuadas, documentadas sin lagunas. En fases secas, la misma serie sirve como evolución con la que demostrar cambios a lo largo de meses.
La sensórica y las fuentes existentes se reúnen en una sola vista.
Una visión de conjunto verificada, con histórico y función de reproducción.
Aviso a los organismos adecuados, basado en roles y registrado.
Niveles precisos en puntos clave como las balsas de retención dan la visión de conjunto en caso de emergencia – antes de que la situación se vuelva confusa.
La comunicación para casos de catástrofe necesita la máxima disponibilidad posible: el funcionamiento con energía solar y batería mantiene en marcha la medición y las vías de notificación.
Conocer el nivel de los estanques de agua contra incendios en zonas de difícil acceso ahorra un tiempo valioso en caso de incendio – medido en lugar de estimado.
Los niveles descendentes no son un evento, sino una evolución de semanas. La serie continua muestra cuándo un verano seco se convierte en un problema de gestión.
Las restricciones de extracción necesitan una base demostrable. Las curvas de nivel registradas hacen trazable la orden – y también su levantamiento.
Una sola estación de aforo no explica un sistema hídrico. Varias estaciones en la cuenca muestran si un cambio es local o afecta a todo el sistema.
Sí. Las fuentes existentes de nivel y meteorología se muestran en la misma vista que los valores de WAMO y SWIM.
La estación base funciona de forma autosuficiente y mantiene la conexión incluso cuando fallan las redes locales.
De cada alarma se registran el desencadenante, la hora, los destinatarios y la confirmación.
Sí. La misma medición de nivel muestra los descensos a lo largo de semanas y meses. Para las restricciones de extracción, la gestión de embalses y el mantenimiento de cauces, lo decisivo es la evolución, no el valor puntual.